Teoria de juegos

Juegos sociales

El “Dilema del Prisionero” es una historia que suele atribuirse a A. W. Tucker (1), que da nombre al más conocido de los problemas que estudia la Teoría de Juegos. Esta teoría es una rama floreciente de la Teoría de la Elección Racional que ha resultado ser de gran utilidad no sólo en Economía y en Biología Evolutiva, sino también en Filosofía y Teoría Política y Social.

La mencionada historia es la siguiente. Dos prisioneros incomunicados en celdas individuales han cometido dos crímenes, uno leve y otro grave. Existen pruebas suficientes para que les condenen por el primero, pero no por el segundo, a menos que alguno confiese haberlo cometido. El fiscal visita a uno de los prisioneros y le dice: “Tengo una buena noticia y una mala noticia para usted. La buena noticia es que si ninguno de ustedes confiesa su grave crimen, sólo podremos condenarles a dos años por su primer crimen y si usted confiesa, yo convenceré al jurado de que es usted un hombre arrepentido y de que el perverso es su compañero, de modo que usted quedaría libre en un año y él permanecería en prisión 10 años. La mala noticia es que voy a hacerle la misma oferta a su compañero”. “¿Y que ocurriría si ambos confesásemos?”, pregunta el prisionero. “Entonces no tendré razón para beneficiar a ninguno de ustedes, dejaré que la justicia tome su curso y, como el crimen es grave, estimo que les condenarán al menos a 8 años”. Así, los prisioneros se encuentran ante el siguiente dilema:

Cada uno piensa que sólo pueden pasar dos cosas: que el otro confiese o que no confiese. “Si confiesa, es mejor que yo también lo haga, porque de lo contrario me quedaré 10 años en la carcel. Si no confiesa y yo sí, entonces podré beneficiarme de la oferta del fiscal y quedaré libre en un año”. La conclusión es que haga lo que haga el otro, lo mejor es confesar. Ambos razonan de igual modo, con lo cual ambos confiesan y se quedan en la cárcel mucho más tiempo del que les habría tocado, si hubiesen cooperado entre sí y ninguno de los dos hubiese confesado.

Este es un juego de dos personas, pero podría darse entre n personas, por ejemplo, en el caso de una huelga, que puede entenderse como un bien público (* tragedia de los comunes). Cada trabajador puede pensar: “o bien hay bastantes trabajadores que vayan a la huelga y consiguen el objetivo de esta acción colectiva (por ejemplo, un ascenso salarial, una reducción de la jornada laboral o una mejora en las condiciones de trabajo), o bien esto no ocurre. En el primer caso, de todas formas voy a beneficiarme del éxito de la huelga, y si me quedo, puedo, además, seguir cobrando y quizá mejore mis relaciones con mis superiores. Y si los demás no van a la huelga, lo mejor es que yo tampoco vaya, porque estaré pagando en vano los costes de mi contribución a esta acción colectiva que va a fracasar”.

El problema es que lo individualmente racional conduce al fracaso colectivo. Lo mismo puede ocurrir en el caso de muchas otras acciones colectivas (manifestaciones, revoluciones, guerras, votaciones, etc.) y en muchos otros contextos, por lo que este juego ha resultado útil en una gama muy amplia y variada de investigaciones en Ciencias Sociales.

Este y otro juegos pueden caracterizarse por el orden de las alternativas siguientes.

C = la Cooperación universal: todos cooperan
E = el Egoismo universal: nadie coopera
G = el Gorrón: menos yo, todos cooperan
P = el Primo: sólo coopero yo

Dilema del Prisionero (DP): GCEP
Juego de la Seguridad (JS): CGEP
Imperativo Categórico (IC): CPEG
Juego del Gallina (JG): GCPG

En el DP, el orden es GCEP. Ello es especialmente claro en la historia original, en la que los dos prisioneros están incomunicados. No obstante, si les hubiesen permitido hablar, la historia podría ser la misma: “Si me dice que no confesará, lo mejor es que yo confiese; y si me dice que confesará, lo mejor es que yo también lo haga”. Además, puede que el otro mienta o cambie de idea.
Ahora bien, la cuestión sería distinta si entre los prisioneros hubiese amistad y mutua confianza o, en el caso general, si lo que cada miembro del grupo desea en primer lugar es que se obtenga el bien público y no obtener la mayor ganancia para sí. En ese caso, la situación ya no sería la del DP, sino la de un Juego de la Seguridad (CGEP). Muchas veces, como ha señalado Amartya Sen, lo que ocurre no es que uno quiera explotar a los demás, sino no perder doblemente haciendo el primo; y por ello, uno está dispuesto a cooperar, siempre que los demás también lo hagan.
Por ejemplo, es posible que a ningún productor le guste utilizar los crueles e insanos métodos que se emplean hoy en las granjas-factoría; pero que, sometidos a la presión del mercado, se vean obligados a reducir sus costes confinando a los animales en espacios cada vez menores y tratándoles de formas cada vez más repugnantes. En un mercado cerrado o con barreras proteccionistas, el gobierno podría prohibir ciertas prácticas o emplear impuestos o subvenciones selectivas que pongan fin a esa dinámica; pero si tal país tiene que competir con otros, el gobierno tenderá a apoyar a los más despiadados, que son los que prometen un mayor éxito competitivo en el mercado internacional. Así, los métodos pueden llegar a ser tan escalofriantes que horrorizarían a la mayoría de los consumidores que estén informados, pero también estos tendrán que comprar lo que hay, si no pueden prescindir de todo producto animal.

En el JS, los individuos están dispuestos a cooperar (por ejemplo, a pagar cierto impuesto) con la condición de que los demás también lo hagan. Por ello, cuando falta información y los participantes no saben qué decidirán los demás, pueden terminar comportandose como en un DP. Al no tener garantías, prefieren jugar sobre seguro, de ahí el nombre del juego (2). Si los individuos estuviesen dispuestos a cooperar, independientemente de lo que hiciesen los demás, ya no se trataría de un JS, sino de lo que Elster llama un Juego del Imperativo Categórico (CPEG).

Al margen de si ésta es una caracterización adecuada de la ética kantiana, cosa que habría que discutir, desde el punto de vista social, Elster piensa que ésta ni es frecuente ni conveniente. Por un lado, arguye que la historia de la clase obrera muestra que la conducta cooperativa suele ser condicional; y por otro, que los actos heróicos individuales, no secundados, pueden ser contraproducentes, al dar pie a represalias colectivas. “Esto prueba”, concluye, “que la ética individualista kantiana no es adecuada para la acción colectiva” (3). Aquí caben al menos cuatro breves observaciones. Por un lado, la cooperación incondicional sólo es contraproducente en ciertas circunstancias; y lo que es más infrecuente no es tanto la cooperación incondicional (de las madres o los ecologistas, por poner dos ejemplos cotidianos), como el preferir E a G (por ejemplo, preferir que todos usen CFCs a ser el único que los usa). Por otro lado, la ética consecuencialista tampoco es inmune a los problemas de acción colectiva (VEASE TRAGEDIA) y el mismo Elster mantiene otras veces posiciones anti-consecuencialistas basadas en la imposibilidad de predecir en Ciencias Sociales (4).

Por último, el Juego del Gallina (GCPG) debe su nombre (the chicken game) a una especie de juego ritual que a veces se ve en las películas sobre bandas juveniles norteamericanas. Los aspirantes a líderes compiten en sus coches en una peligrosa carrera hacia un precipicio. Ambos quieren que sea el otro el que decelere, porque ninguno quiere quedar como un gallina; de modo que ambos continúan acelerando, y el riesgo aumenta. Pero según aumenta el riesgo, quedar como un gallina empieza a no parecer tan malo como correr un riesgo altísimo y creciente de estrellarse. Algo parecido puede ocurrir entre dos compañías de autobuses que recorren el mismo trayecto y se adelantan mutuamente tratando de llegar antes a cada parada para llevarse a los pasajeros que están esperando y ofrecerles mayor rapidez, aumentando así el riesgo de accidentes.
Otro ejemplo es el de la inversión en innovaciones tecnológicas que ahorran mano de obra. Si nadie invierte en ello, los salarios suben, por lo que resulta racional adelantarse a esta subida introduciendo tecnologías que ahorren mano de obra; pero si los demás capitalistas ya lo están haciendo, sobrarán desempleados dispuestos a aceptar bajos salarios, por lo que el capitalista individual ya no tendrá incentivos para invertir en estas tecnologías (5). No siempre es fácil distinguir un JS y un DP, pues en ambos casos la conducta no cooperativa individualmente racional es colectivamente contraproducente, como ocurre cuando la competencia entre fabricantes les lleva a gastar cada vez más en publicidad, a bajar cada vez más los precios o a arriesgar la propia ruina por arrastrar a ella a los demás. Cuando todos gritan para que se les oiga más que a otros, sólo se consigue una afonía colectiva. Si se trata de un DP, conviene no cooperar hagan lo que hagan los demás, mientras que en un JG, la decisión depende de la estrategia que elijan los demás y se tenderá a hacer lo contrario de lo que hagan éstos.

Tras los ejemplos, puede hacerse ahora una caracterización algo más técnica que permita situar mejor al DP.

(a) El DP se emplea en Ciencias Sociales para analizar conductas intencionales (orientadas a una meta) y se adopta el supuesto metodológico de que la conducta es racional y optimizadora (entre los medios disponibles se eligen los más adecuados para obtener tales metas) (6). Cuando se supone además, que cada individuo considera que los demás son tan racionales como él, son capaces de razonamientos parecidos y estarán calculando si emprender tal acción o tal otra, se habla de racionalidad estratégica, que es de la que propiamente se ocupa la Teoría de Juegos o de Decisiones Interdependientes. Cuando cada uno sólo se considera a sí mismo como variable y a los demás como constantes, se habla de racionalidad paramétrica.

(b) En un DP cada uno calcula qué es lo que pueden hacer los demás, pero termina llegando a la misma conclusión tanto si piensa que los demás harán una cosa, como si cree que harán otra. Es decir, es un juego con estrategia dominante (hay una opción que es la mejor, hagan lo que hagan los demás). Aquí la estrategia dominante es el egoismo universal, mientras que en el IC domina la cooperación. Otros juegos no tienen estrategia dominante, como el JS, en el que lo mejor es hacer lo que haga el resto.

(c) El DP tiene un solo punto de equilibrio, es decir, de un conjunto de estrategias sólo hay una que sea óptima frente a las de los otros. Como sólo tiene uno, este es la solución (conjunto de estrategias a las que convergen tácitamente los actores racionales con información perfecta). El JS, en cambio, tiene dos puntos de equilibrio. En este caso, la solución será la colectivamente óptima, el punto que todos prefieren a todos los demás, que en el JS es la cooperación.

(d) El DP tiene una solución subóptima (E). El resultado es el desastre colectivo. La cooperación universal no es individualmente estable ni individualmente accesible: todos tenderán a alejarse de ella y nadie querrá dar el primer paso para acercarse a ella. En el JS, en cambio, sí es individualmente estable aunque no individualmente accesible; mientras que en el JG, que no tiene solución, el óptimo es individualmente accesible, pero no individualmente estable.

(e) El DP es un juego de suma variable, porque no sólo la distribución de las ganancias, sino también el total a distribuir, depende de las estrategias elegidas. En los juegos de suma cero, que son los únicos que siempre tienen solución, uno gana lo mismo que pierde el otro. Son juegos de puro conflicto, mientras que los de suma variable pueden ser de pura cooperación o mixtos de cooperación y conflicto. Al DP y al JG los estudia la teoría de los juegos no cooperativos, que es la que más se utiliza en Ciencias Sociales, porque la teoría de los juegos cooperativos -útil en otros contextos, como el del análisis normativo- ya cuenta con la cooperación y no investiga cómo se origina y en qué condiciones puede surgir. No obstante, los juegos cooperativos pueden cumplir funciones explicativas, cuando la cooperación es, a su vez, explicada a partir de la no-cooperación.

Estas últimas distinciones no se incluyen en el siguiente esquema (7), al que podrían añadirse bastantes distinciones más. Por ejemplo, puede tratarse de un juego de 2-personas y de una sola vez o de n-personas que interactuán reiteradamente. El tamaño del grupo y el número de jugadas son factores a tener en cuenta cuando se aborda la cuestión de cómo evitar que un DP lleve al desastre. Por ejemplo, cuando un grupo crece, pueden aumentar los problemas de coordinación que dificulten la acción colectiva, pero también puede que el grupo, al tener más miembros, cuente con una masa crítica de individuos suficiente para que se consiga el objetivo (8).

Pues bien, ¿cómo puede evitarse que un DP lleve al desastre? La respuesta más frecuente es esta: hay que modificar las circunstancias, añadiendo un tercero (el Estado o la Ley) que imponga sanciones a los gorrones, cobre multas por destruir bienes públicos y recaude impuestos para construirlos. Esta es la forma en que suele entenderse a Hobbes. No obstante, en una sección del Leviatán (cap. 15) conocida como su “respuesta al insensato” (Reply to the Foole), Hobbes mismo sugiere otra opción que fué precisamente la que abrazó un autor de inspiración anarquista, Michael Taylor y que Robert Axelrod popularizó y desarrolló empleando un computador.

La idea básica es muy sencilla: cuando un grupo de personas interactúan en repetidas ocasiones, por ejemplo, cooperando para recoger la cosecha en una aldea, un gorrón puede engañar a algunos durante cierto tiempo, pero no engañar a todos todo el tiempo. Si el insensato se niega a cooperar con los que le han ayudado, la próxima vez lo dejarán solo y, al final, le irá peor que si hubiese cooperado. Axelrod obtuvo la versión informática de esta idea calculando el balance de costes y beneficios que obtenían, siguiendo ciertas pautas de conducta, unos individuos ficticios que interactuaban reiteradamente. A los cooperadores incondicionales, que cooperaban indiscriminadamente con cualquiera, no les iba demasiado bien, porque -aunque saliesen ganando cuando interactuaban con otros cooperadores- los gorrones les explotaban ilimitadamente. A los gorrones no les iba del todo mal, porque no tenían costes y a veces conseguían aprovecharse de alguien. Pero a los que mejor les iba era a los cooperadores condicionales que seguían la estrategia llamada C-toma y daca (C-tit for tat) consistente en cooperar la primera vez y luego hacer lo mismo que el otro ha hecho la última vez. De esta forma, si el otro no coopera, no se le permitirá que se siga saliendo con la suya, sino que la próxima vez se le castigará no cooperando; y si el otro coopera (condicional o incondicionalmente) se generará una dinámica mutuamente beneficiosa.

Al investigar las condiciones en las que la cooperación puede surgir espontánemente entre egoistas, Axelrod llegó a la conclusión de que no era necesario que los individuos fuesen racionales y entendiesen lo que se ha explicado aquí, ni que hubiese un intercambio de mensajes o confianza mutua. De hecho, C-tit for tat, la estrategia ganadora del torneo informático de DPs puede triunfar y difundirse mediante la selección natural en un proceso evolutivo, incluso en el mundo de las bacterias; y hoy los biólogos, que ven a la naturaleza más como a una economista que como a una ingeniera, están empleando estos mismos modelos.

Por otro lado, si la autoridad central, el altruismo, el lenguaje, la racionalidad, y la confianza, resultaron no ser requisitos indispensables, hay otras condiciones que sí son necesarias para que la cooperación surja, se difunda y se mantenga. Para que tit for tat funcione, los individuos tienen que poder reconocer a los otros jugadores y recordar qué han hecho en ocasiones anteriores. También tienen que interactuar repetidas veces y tener una probabilidad suficientemente alta de seguir haciéndolo en el futuro, para que la cooperación sea estable. Además, para que ésta surja, tiene que haber variación en las estrategias, de modo que pueda darse, o bien un proceso de tipo darwiniano, o bien alguna forma de imitación deliberada de las pautas exitosas. Por último, tiene que haber un grupo de individuos que interactúen entre sí, que empiecen cooperando y que discriminen entre los que han respondido a su cooperación y los que no. Un solo cooperador rodeado de gorrones no iría a ninguna parte. Por todo ello, generalmente se piensa que aunque la cooperación pueda imponerse en ausencia de una autoridad central en ciertos contextos, como el de una pequeña comunidad donde se dan las condiciones adecuadas de interacción reiterada e interdependencia, no es de esperar que se resuelvan así todos los DPs que surjan, por ejemplo, a nivel internacional (9).

Las opciones descritas -penalizar la no-cooperación mediante sanciones impuestas por una autoridad central o, en ausencia de ésta, “pagando con la misma moneda”- se señalan en la parte superior del esquema siguiente, que se seguirá muy rápidamente a continuación.

Si las circunstancias no se alteran, todavía puede evitarse el desastre si los participantes modifican sus objetivos o actitudes éticas. Derek Parfit distingue cuatro soluciones posibles: (i) que los participantes se hagan kantianos y hagan sólo lo que puedan querer racionalmente que hagan los demás (nadie puede querer que nadie coopere); (ii) que se conviertan en personas de fiar, de forma que si se llega a un acuerdo de cooperación no lo rompan; (iii) que se vuelvan más altruistas; y (iv) que adquieran reticencia a gorronear, de modo que prefieran hacer su parte si piensan que muchos otros también la hará (10). Esta es la opción que corresponde al “principio de la equidad” (principle of fairness) formulado H. L. A. Hart y adoptado por John Rawls: si uno acepta gustoso los beneficios logrados con el esfuerzo colectivo de otros, adquiere la obligación de cooperar, incluso cuando no se ha firmado un acuerdo explícito al respecto (11).

La última opción es la de modificar la relación entre los objetivos y el principio de elección racional. Simplificando mucho, esta idea podría explicarse como sigue. Supongamos que un individuo perdido en un desierto le dice a otro que conoce el lugar que, si le conduce hasta la población más cercana, irá al banco y le pagará este servicio. Si son racionales, sabrán que, una vez que lleguen a la ciudad, el que estaba perdido ya no tendrá ninguna razón para pagar al guía, por lo que no harán el trato y ambos perderán. Es decir, un mundo de maximizadores directos, que calculen los beneficios de cada acción concreta, considerada aisladamente y elijan la opción que maximize su utilidad, podría ser una auténtica pesadilla. Es más, ser racional en este sentido es individualmente -y no sólo colectivamente- contraproducente (en términos parfitianos, directly individually self-defeating). Por ello, David Gauthier propone otra opción, que es la del maximizador indirecto o restringido (a constrained maximizer), que es el que tiene la disposición que maximiza su utilidad (ser el tipo de individuo que cumple lo acordado, que sigue una línea, etc.) (12). Este ser racional, en este segundo sentido, saldría del desierto y pagaría su deuda, pero ¿se portaría siempre bien?. Una vez que hemos dejado atrás las apelaciones al altruismo o a la preocupación por los demás, los maximizadores restringidos podrían convertirse, por ejemplo, en los co-operadores recíprocos de Peter Danielson que “cooperan cuando y sólo cuando la cooperación es necesaria y suficiente para que los otros cooperen” (13) por lo que podrían cooperar siempre con los cooperadores condicionales y explotar a fondo a los incondicionales.

Todo esto plantea el tema de hasta dónde puede fundamentarse racionalmente la Ética y en qué sentido puede ser ésta, como sugiere Harsanyi, “una rama de la Teoría de la Conducta Racional” (14). Considerando que la Economía surgió a su vez, ya con Smith, como rama de la Ética (15), con la propuesta de este Nobel, el círculo se cerraría. No cabe duda de que estos modelos tienen sus limitaciones, pero no es necesario negarlas para reconocer su utilidad explicativa y normativa y su éxito multidisciplinar que está devolviendo a lo que Mill llamaba las “ciencias morales”, parte de la unidad perdida.

NOTAS
1.-Véase R. D. Luce y H. Raiffa, Games and Decisions, Wiley, N. York, 1957, p. 94.
2.-Véase A. Sen, “Isolation, Assurance and the Social Rate of Discount”, Quarterly Journal of Economics 80, 1976.
3.- J. Elster, “Marxismo, Funcionalismo y Teoría de Juegos”, Zona Abierta 33, 1984, p. 48. Véase T. Domenech, De la ética a la política, Crítica, Barcelona, 1989, caps. 6 y 7 y el juego de la virtud kantiana en la p. 287.
4.- Véase, por ejemplo, “Comment on van der Veen and Van Parijs”, Theory and Society 15, 1986.
5 .- Véase J. Elster, “Marxismo, funcionalismo…”, p. 51 y El cambio tecnológico, Gedisa, Barcelona, 1990.
6.- Hay muchas definiciones de racionalidad y de racionalidad instrumental. Puede decirse que “actuar racionalmente” en un sentido amplio es “hacer aquello que uno tiene más razón para hacer”; o puede hablarse, como hacen los economistas, de “elegir lo que maximice la utilidad”, lo que mejor satisfaga las propias preferencias. R. Hardin, p. e., se refiere a “la eficiencia con la que uno asegura sus propias metas” (Collective Action, John Hopkins UP, 1982, p. 9) y J. Elster a “la elección de la acción factible, compatible con las restricciones estructurales, que produzca los mejores resultados” (véase, p. e., “Marxismo, funcionalismo…”, p. 39 y Rational Choice, Blackwell, Oxford, 1986, p. 4). En castellano, véase J. Mosterín, Racionalidad y acción humana, Alianza, Madrid, 1978.
7.- J. Elster, El cambio tecnológico, p. 65.
8.- Véanse dos obras clásicas, M. Olson, La lógica de la acción colectiva, Limusa, México, 1993 y R. Hardin ibid.; y P. Oliver y G. Marwell, “The Paradox of Group Size in Collective Action” American Sociological Review 53, 1988 y The Critical Mass in Collective Action, Cambridge UP, 1993.
9.- Véase M. Taylor, Anarchy and Cooperation, Wiley, Londres, 1976 y R. Axelrod, “The Emergence of Cooperation among Egoists”, The American Political Science Review, 75, 1981, reimpreso en P. K. Moser (ed.) Rationality in Action, Cambridge UP, 1990, y en R. Campbell y L. Sowden (eds.), Paradoxes of Rationality and Cooperation, U. of British Columbia Press, Vancouver, 1985, que son dos excelentes volúmenes sobre los temas aquí tratados, y La evolución de la cooperación, Alianza, Madrid, 1982. Un buen resumen no técnico puede encontrarse en “Tit for Tat”, P. Singer (ed.) Ethics, Oxford UP, 1994.
10.- D. Parfit, “Prudence, Morality and the Prisoner’s Dilemma”, en J. Elster (ed.) Rational Choice, p. 38.
11.- Véase H. L. A. Hart, “Are There any Natural Rights?”, Philosophical Review 64, 1955; J. Rawls, Teoría de la justicia, FCE, México DF, 1971, seccs. 18 y 52; y G. Klosko, The Principle of Fairness and Political Obligation, Rowman and Littlefield Publishers, Lanham, USA, 1992.
12.- Véase D. Gauthier, La moral por acuerdo, Gedisa, Barcelona, 1994, y P. Vallentyne (ed.) Contractarianism and Rational Choice, Cambridge UP, 1991.
13.- P. Danielson, Artificial Morality: Virtuous Robots for Virtual Games, Routledge, Londres, 1992, p. 82.
14. J. Harsanyi, “Morality and the Theory of Rational Behaviour”, en A. Sen y B. Williams, Utilitarianism and Beyond, Cambridge UP, 1982, pp. 40 y ss.
15.- Véase en Sobre ética y economía, Alianza, Madrid, 1989, p. 11 y ss. los comentarios de A. Sen sobre esta antigua unión y posterior divorcio. Ox

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¿Haremos caso a que la codicia y la especulación al final siempre hacen sufrir?

Cinemaniablog_WallStreet2_trailerEl otro día vi en la TV la película ” Wall Steet: el dinero nunca duerme” y me gustó el discurso del personaje Gordon Gekko, de Michael Douglas. La grabé, me dirigí a la escena y a mano copié en papel con mi pluma, que es como me gusta escribir. Después cogí el Ipad y con la APP Dragon Dictation,  lo leí en voz alta y me lo pasó a texto. Y aquí lo pongo para compartir, y hacer unas pequeñas reflexiones. Empieza así, al dirigirse a un auditorio de jóvenes.

Lo tenéis pero que muy jodido.
Sois la generación ninja, ni ingresos, ni jornal, ni actividad, y sin embargo tenéis grandes expectativas. Hace unas semanas. Alguien me recordó en su día que yo había dicho que la codicia es buena. Ahora parece que  es legal. Vereis, la codicia es lo que empuja a mi quiosquero a comprarse tres casas que no puede permitirse sin pagar entrada y es la codicia lo que hace que vuestros padres refinancien su casa de 200.000 $ con 250.000 $ y con esos 50.000 de más, se van de compras y compran un televisor de plasma, teléfonos móviles, ordenadores, un todoterreno y se dicen : ¿por qué no también una segunda residencia, y ya puestos, por qué caray,  ya que todos sabemos que la vivienda en Estados Unidos siempre  sube?

Y fue la codicia lo que hizo que el gobierno de este país bajara los tipos de interés al 1% después del atentado del 11 de septiembre para que pudieramos volver a comprar.

Y a esos productos financieros que inventaron los bancos, de millones de dólares de crédito les pusieron nombres extravagantes como CRM o CD o SYV, ABS, y yo estoy seguro que solamente 75 personas en el mundo saben lo que son. Pero yo os diré una cosa son verdaderamente ADN Armas de Destrucción Masiva. Eso es lo que son

Cuando estaban a la sombra parece que la codicia se hacía más grande con un poquito de envidia. Los inversores de alto riesgo se embolsaban el 50, 100 millones de dólares al año. Así que el señor banquero miraba a su alrededor y se decía “que vida más aburrida llevo” y empezó a apalancar dinero con intereses de hasta 40 o 50 a uno, con vuestro dinero, no con el suyo, con el vuestro. Porque podía. Los créditos deberían ser para vosotros, no para ellos y lo mejor de todo es que nadie es responsable, porque todos han querido tragarse el mismo rollo.

Veréis, el año pasado el 40% de los beneficios empresariales de este país procedieron de los servicios financieros, no de la producción y de ninguna de las cosas que tengan que ver con las necesidades del ciudadano de América del Norte. Ahora todos somos parte del problema, los bancos, los consumidores. Hacemos circular el dinero a ciegas, cogemos un billete le inyectamos esteroides y lo llamamos apalancamiento, y yo lo llamo banca con esteroides. Antes me consideraba un tipo hábil para finanzas, quizá haya pasado mucho tiempo en la cárcel pero a veces es allí donde uno mantiene la cordura mira a través de los barrotes y grita !Eh! ¿es que todo el mundo se ha vuelto loco ?. Pero aquellos que saben prestar atención lo ven todo con claridad. La madre, el origen de todos los males es la especulación, la deuda apalancada, hablando en plata endeudarse hasta el cuello y detesto tener que decirlo: pero estamos ante un modelo financiero en quiebra no funciona. Es sistémico, es maligno y es global. Igual que el , trata de una enfermedad y debemos combatirla. ¿cómo vamos a hacerlo, como transformaremos ese mal en algo que nos favorezca? On lo diré, en tres  palabras : “comprar mi libro”.

Es impresionante como en medio de lo que supuso el huracán financiero, el estallido de nuestro monocultivo de burbuja inmobiliaria, causa de la ruina de muchos y del sin futuro de nuestros jóvenes, aparezca tan bien explicado con esta dolorosa sinceridad en una película de entretenimiento.

Hoy en dia debido a las comunicaciones, la prensa, las películas, las redes sociales, las reflexiones casi aparecen en presente. Antes tenía que pasar un cierto tiempo para que los expertos historiadores, economistas, sociólogos, pensadores, religiosos, escritores nos hicieran una interpretación más o menos certera del por qué de las causas, de los grandes acontecimientos. Y así lo estudiabamos, como por ejemplo la caída del imperio romano, la segunda guerra mundial, el crak del 29…

Sin embargo ahora casi de un dia para otro, grandes gurús de las finanzas, de la bolsa, guionistas de cines, politicos jubilados,… todos saben explicar la verdad. Lo verdaderamente sorprendente y trágico es que nadie hablara antes de esas cosas, y si alguien lo hacía era un pesimista.

Resalto de ese discurso:

“y lo mejor de todo es que nadie es responsable, porque todos han querido tragarse el mismo rollo.”. En el hormiguero en el que vivimos todos o al menos muchos, no  han querido pensar, y los que lo han hecho no han sabido decirlo así de bien o no fueron escuchados, y los que lo escucharon a tiempo, no quisieron hacer caso ni actuar (estulticia), y los que lo sabían y provocaban la situación se beneficiaron mientras el cuerpo aguantó, previo paso por Suiza, con un “qué me quiten lo bailao”. Al final los hechos por muy complicados que parezcan, siempre tienen un refrán que lo explica perfectamente. Un dicho inglés dice: ¿ quien se atreve a cortar el whisky en medio de una fiesta de borrachos ?

La madre, el origen de todos los males es la especulación y la codicia. Acaso no lo hemos escuchado miles de veces, el G20 prometió pararla y quitar los paraisos fiscales? ¿No hemos escuchado de Jesús de Nazaret alegatos contra los ricos, contra la codicia, contra poner el corazón solamente en el dinero?.  Lo bueno de todo esto es que al final se demuestra con dolor que tenía razón.

Estamos ante un modelo financiero en quiebra no funciona. Es sistémico, es maligno y es global. Igual que el , trata de una enfermedad y debemos combatirla.¿cómo vamos a hacerlo, como transformaremos ese mal en algo que nos favorezca?. Desde luego no comprando el libro (cinismo del personaje de la película). Encima termina con un aviso más de futuro, de lo que va a pasar, y desgraciadamente no aprenderemos. En principio yo tengo claro de momento, que jugar a la bolsa en la forma actual es inmoral y dañino. Ya hay banca ética.

Y lo que más nos duele a muchos que no hemos jugado a esta ruleta infernal de la especulación, es pagar el pato, formar parte del problema, sin haber cogido nunca beneficios en los tiempos de abundancia de la inconsciencia colectiva.

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¿Vamos culeando por la vida?

Valores

Muchas cosas me hacen pensar que el desmesurado fenómeno del futbol y sus macrocelebraciones multitudinarias se han convertido en una nueva religión, que no puede ser muy bueno que digamos, y que nos hace ir culeando por la vida, en tiempos que piden algo más de sensatez.

El título del artículo tiene todo el doble sentido-intención y me sirve para lo que quiero contar. Por un lado puede significar ir de culo en España con todo lo que está sucediendo y por otro el fenómeno culé del triunfo del Barcelona, como el máximo ejemplo del actual, exagerado y desproporcionado  fenómeno mediático del fútbol (el ejemplo es extensivo a cualquier otro club que consiga un buen resultado).

barcaLeía en Internet y cito textualmente, que estudios realizados muestran que aumenta el número de personas con auténtica “fe” en el fútbol, más concretamente en su club predilecto, y mantienen este sentimiento a pesar de las derrotas que pueda sufrir el equipo. Este tipo de aficionados creen ciegamente en las virtudes de su club y confían en resultados milagrosos. Es más fácil que una persona cambie de partido político o de religión que de “equipo de fútbol”, según la Sociedad Valenciana de Psicología Social (España).

Este fenómeno es como una nueva religión porque cumple todos sus requisitos, y lo curioso, es que se suele cumplir que un grupo (aficionados) hereda los defectos y virtudes de otro grupo al que suele criticar (religión).

Veamos los paralelismos: Los fieles (cada uno tiene su propio dios) se acercan a los estadios cada domingo y fiesta de guardar (ellos son las catedrales del fútbol)  para hacer oración para que gane su equipo y allí después de escuchar el himno de llegada, ver a los maestros de ceremonia o jugadores endiosados, que cobran unos sueldos astronómicos y que no escandalizan a nadie. Sueldos depositados en el cepillo por las cuotas de los socios y las entradas a la  celebración dominical, y también por la venta de objetos de culto sagrado carísimos, unas camisetas que la gente se pone por la calle para demostrar su fe y su orgullo diferencial del que no es de su parroquia. Y si en el campo consigues una camiseta sudada, ya es la leche porque ya tienes una reliquia para orar en tu dormitorio.

En las homilías deportivas se emplean adjetivos desmesurados, para aumentar la fe idolatrada  de los fieles, recuerden si no el gol divino de Maradona el de “la mano de Dios”, o el Barcelona está en la cima del mundo, o dios creó a Guardiola el nuevo Adán. El éxtasis de la grada queda patente como se muestra con frecuencia con imágenes de creyentes con manos en estado de oración, señales de la cruz, ojos esperanzados que miran al cielo. La abnegación del aficionado es infinita, pues son capaces de hacer una peregrinación al lugar donde te lleve el equipo al precio que sea hipotecando su vida.

Cuando viene el milagro del triunfo final, el histerismo se dispara: en las ciudades se montan altares o escenarios para el culto,  los que los jugadores se acercan en autobuses descubiertos como pasos, con caballos que les preceden, entre lágrimas, empujones, y al final son recibidos por el político en el balcón del ayuntamiento de turno, que aprovecha para decir que parte del éxito es suyo y de su política.

Todos ganan. Si el triunfo es europeo, los reyes magos, el rey don Juan Carlos, Berlusconi, Zapatero… deben acudir a la ceremonia, aunque se les vea chiquititos detrás de los ídolos del pueblo, pues hay que demostrar juventud, cercanía, hay que estar en la misa.

Personalmente no participo de esta histeria y me importa un comino los resultados de cada jornada.  Me quedo con mi Dios, el de verdad y respecto a Guardiola en este caso (hoy se pone como ejemplo a virtudes de  deportistas en las conferencias de emprendedores): con la abnegación del trabajo bien hecho, con el ejemplo de corrección, el esfuerzo realizado, con la sencillez y la pasión con que trabaja, con la toma de decisiones en los momentos difíciles, pero no con el culto a su persona.

Quedémonos con los valores de carácter, éticos y necesarios para el cambio que necesitamos realizar todos en los tiempos que corren y ese es el ejemplo que debe quedar en la retina de todos. Las cosas no se producen por suerte sino por el trabajo realizado. Pero me temo que eso no cala en muchos y por tanto no me puedo quedar con la parte de adoración, histerismos, con los destrozos de algunos hinchas, las borracheras, los gritos agresivos y no respetuosos con el mensaje (en este caso) separatista de muchos e insulto a la monarquía de otros, con el discurso de imperio y de eterna superioridad…

Si trastocamos los valores y el verdadero sentido de las cosas, ¿de qué valores tiraremos ahora que hay que esforzarse por el bien común?  ¿Qué hace que un aficionado del Cádiz tenga la voluntad de cojer un autobús de ida y vuelta a Irún en un día? ¿Por qué después muchos de ellos, no son capaces de arrimar el hombro cuando hace falta? Y me pregunto:

¿Por qué necesitamos esos chutes emocionales? ¿Qué vacío social llena esta nueva tendencia? ¿Cuántas frustraciones personales destila? ¿Cuánta intención oculta por los que fabrican estas modas? ¿Con la crisis que tenemos, por qué no gastamos la misma pasión en lo que hace falta?

El problema es que si adoramos a los nuevos dioses, ¿que dice eso de nosotros? ¡ Cuanta energía perdida y mal orientada!. ¿A dónde vamos y cómo vamos? De momento culeando.

Bibliografía:

A) Peregrinación al pueblo de Guardiola La ruta partirá el sábado 30 de mayo a las 10.00 horas del Parc de l’Agulla, situado a las afueras de Manresa y discurrirá a lo largo del Camí de la Sèquia, un antiguo camino medieval que corre paralelo a una acequia que lleva agua por la comarca del Bages. El recorrido total es de aproximadamente 10 km, y finalizará en el Pabellón Municipal de Deportes de Santpedor. Una vez allí, se ofrecerá un almuerzo a los participantes y se procederá a realizar el sorteo de dos entradas, viaje y hotel incluido, a la final de la Supercopa de Europa, que tendrá lugar en el Principado de Mónaco a finales de agosto. Los participantes podrán también escribir sus dedicatorias al “místguardiolaer” azulgrana en un mural instalado en el pabellón. 

La organización pondrá a disposición de aquellos usuarios que lo deseen cuatro autobuses que saldrán de Plaza Catalunya a las 9 de la mañana. Las plazas están limitadas a 200, que irán en estricto orden de recepción de las solicitudes.

P.D: Este artículo lo escribí hace dos años y ahora lo recupero y actualizo a raiz de las reacciones que ha levantado el defraudador de Messi y su papá.

http://deportes.elpais.com/deportes/2013/09/27/actualidad/1380270426_327383.html

B) Entresaco de la noticia del pais: Leo Messi llegó, declaró y se marchó de los juzgados de Gavà contento, con el pulgar hacia el cielo, envuelto por los aplausos de aficionados y curiosos para los que pesa más su calidad futbolística que sus problemas con Hacienda. En su breve comparecencia como imputado ante la juez —media hora—, el delantero messiazulgrana alegó que su única misión es jugar al fútbol y que es su padre el que se encarga de cosas que ignora, como el pago de impuestos o la gestión de los muy lucrativos derechos de imagen. “De la plata se ocupa mi papá”, afirmó, según fuentes judiciales.

A los seguidores que fueron a Gavà poco les importa si Messi paga más o menos impuestos. Querían “verlo en persona, hacerle una foto, tocarle”, según Miguel, de 16 años. “A mí me da igual si Messi roba, ¡soy del Barça!”, espetó. Cerca de él, Joaquín —camiseta de Iniesta, collar de oro con el escudo del Barça— era el hombre más feliz del mundo. “Un mosso me ha dicho que me apartara del coche, pero le he dicho que no. Tenía que abrazar a Messi. Le he abrazado y le he dicho: ‘Estamos contigo”.

  Messi ya ha devuelto 15 millones a Hacienda —10, por los años 2010 y 2011, que no son objeto de investigación, y cinco más por la cuota defraudada— y sigue imputado por tres delitos fiscales. Pero en Gavà jugó en campo amigo. Antes de salir, tuvo tiempo de firmar autógrafos a las funcionarias del juzgado. “¡Messi, eres el mejor del mundo!”, le gritaban sus fans.

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Rebelión en la granja de George Orwell

Aprender de la historia

A raiz del comentario de mi amigo Antonio Valdivia sobre el interés de esta obra (que yo solo conocía de oidas pero que no habia leido), me interesé por ella y quiero compartir este tardío descubrimiento con las personas que sigan este blog. Espero que os guste. Recojo para ello de la wikipedia un resumen del mismo).

rebelionRebelión en la granja (en inglés, Animal Farm) es una novela satírica del británico George Orwell. Publicada en 1945 esta obra es una fábula mordaz sobre la corrupción del socialismo soviético en los tiempos de Iósif Stalin. En la ficción de la novela un grupo de animales de una granja expulsa a los humanos y crea un sistema de gobierno propio que acaba convirtiéndose en una tiranía brutal. Orwell, un socialista democrático y durante muchos años un miembro del Partido Laborista Independiente, fue un crítico de Stalin. La novela fue escrita durante la Segunda Guerra Mundial y, aunque publicada en 1945, no comenzó a ser conocida por el público hasta finales de los años 1950.

Además, la obra constituye un análisis de la corrupción que puede surgir tras toda adquisisión de poder, en cualquier nivel. Así, la obra posee un doble nivel de interpretación posible, por lo que su mensaje puede trascender el caso particular del régimen soviético y ser captado incluso por niños que ni siquiera conocen la historia de la Unión Soviética. Por esta razón el libro ha sido utilizado a menudo como herramienta educativa incluso en los primeros años de la escolaridad de algunos países.

Resumen:

rebelion en la granjaLos animales de la Granja Manor, alentados un día por el viejo “cerdo Mayor”, que antes de morir explicó a todos los animales su visión, llevan a cabo una revolución en la que consiguen expulsar al señor Jones y crear sus propias reglas (los Siete Mandamientos) que escriben en una pared.

Al principio, la granja, que pasa a llamarse Granja Animal, es más próspera incluso que cuando el señor Jones la administraba. Sin embargo, con el paso del tiempo los cerdos, que se habían autoerigido como líderes por su inteligencia, empiezan a abusar de su poder y manipulan los mandamientos en su favor. Dos de estos cerdos, Snowball y Napoleón, se muestran como los líderes, pero empiezan a mostrar diferencias, que acaban cuando Napoleón lanza a los perros contra Snowball y este huye de la granja.

A partir de ese momento Napoleón se erige como único líder. Los cerdos se constituyen como una élite dentro de la Granja, y los demás animales se mantienen bajo la dictadura de Napoleón, amenazados por los perros de éste. Poco a poco los cerdos adoptan los defectos del propio hombre por los cuales en su día sustentaron la revolución. A lo largo de la novela, se efectúan ciertos cambios en los Siete Mandamientos, que “justifican” las medidas que toma Napoleón y los actos de los cerdos:

Sucesivamente, todos los Siete Mandamientos van desapareciendo por orden de Napoleón, y con la complicidad de los demás cerdos.

Finalmente, los cerdos modifican también sus conductas, empiezan a usar las ropas abandonadas por el señor Jones y aprenden a caminar sólo sobre sus patas traseras (modificando para ello el primero de los Siete Mandamientos). Después de que un ataque llevado a cabo por los humanos fuese repelido por los perros, los granjeros de los campos vecinos deciden mantener relaciones amistosas con los animales de la Granja Manor, felicitando a Napoleón por el éxito económico de la finca: los animales dirigidos por Napoleón trabajan en larguísimas jornadas, alcanzan elevados niveles de productividad, se contentan con raciones minúsculas de comida, y jamás se quejan ante los cerdos. Halagado, Napoleón y los cerdos invitan a los humanos a almorzar en la granja Manor; los animales de la Granja, sorprendidos, advierten que sus compañeros cerdos han copiado totalmente la conducta y aspecto de los humanos.

Al final de la novela, la dictadura de Napoleón y sus seguidores se consagra de modo absoluto cuando los animales preguntan al burro Benjamín (uno de los pocos que sabe leer) sobre cuál es el único mandamiento que queda escrito. Éste es el séptimo, convenientemente modificado por los cerdos:

  • “Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros“.

  (http://es.wikipedia.org/wiki/Rebeli%C3%B3n_en_la_granja)

Querido lector:

a) Si quieres descargarte la obra en pdf gratis puedes encontrarla en :

http://www.upf.edu/materials/fhuma/hcu/docs/t3/art/art27.pdf

b) Si no tienes ganas de leer, y te interesa conocer esta obra, puedes encontrar la pelicula de dibujos animados en youtube:

http://www.youtube.com/watch?v=zi-knIfZgHs

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Los politicos españoles no han hecho los deberes

 Aprender de la historia

Recuerdo haber leído en su día un artículo del catedrático en economía Ramón Tamames, donde preguntaba a los lectores  ¿Cuando creen ustedes que habría que construir pantanos en el ciclo de sequía o el ciclo de lluvias?

 Para explicar la respuesta hizo uso de la Biblia con el pasaje de los sueños del faraón de Egipto y la interpretación del israelita José.

La historia muy resumida viene a decir que el faraón había tenido unos sueños premonitorios horribles sobre vacas gordas y vacas flacas, e inquieto pidió interpretación de los mismos a sus sabios, pero ninguna explicación consiguió satisfacerle. Llamaron finalmente a José que estaba encarcelado injustamente, y éste le explicó que las vacas gordas representaban siete años de abundancia de trigo y las flacas siete años de escasez  para su pueblo.

índice.jpgqdEl faraón le preguntó: ¿qué me aconsejas que haga? Y José le dijo que buscara a una persona de confianza que supervisara la construcción de  numerosos graneros en esos años de abundancia para guardar el trigo, para poder dar después de comer al pueblo cuando vinieran los de escasez. El faraón no solo lo escuchó interesado sino que dio orden de que se construyeran inmediatamente, nombró administrador a José, le colmó de regalos y castigó al que injustamente lo había encarcelado.  Don Ramón concluía que los pantanos había que hacerlos cuando llovía para poder llenarlos de agua.

 Magnífica historia donde cuenta la solución que dio el lider del puebl egipcio, pero hoy con nuestros políticos sería impensable que ocurriera. Se me ocurren unas cuantas razones:

Primero: La autosuficiencia y partidismo que manifiestan los políticos, hace que no llamen a nadie y menos de la oposición y además al estar rodeados de gente de valía inferior a ellos mismos y de baja profesionalidad (cosa que suelen hacer para parecer más ellos más listos), éstos les darían la razón  a lo que decidieran.

Segundo: Todo consejo que no fuera políticamente correcto sería tachado de pesimista y desechado de raíz.

Tercero: Todo lo que implicara una política a largo plazo (7 años) que supusiera ver los resultados en el tiempo, no sería considerada, por no poder cosechar el éxito político en su propia legislatura, y además no fuera a ser que se lo apuntaran los otros de la oposición.

Cuarto: ¿Premiar y reconocer el valor de un independiente no afiliado, que pudiera promocionarse y hacerles sombra? Imposible.

Quinto: El continuo maquillaje y dulcificación de la realidad con eufemismos (emigración= movilidad europea, crisis= desaceleración, mala economía= crecimiento negativo …) provoca que no  actúen a tiempo y por tanto los vaivenes y oscilaciones sean más grandes, y los retrasos desastrosos para una buena solución. De esto tenemos un buen dicho, el famoso a “buenas horas mangas verdes”, aludiendo que la ayuda policial siempre llegaba tarde cuando el ladrón ya se había marchado.

 Bien pues así nos va. Al hilo de lo anterior, consideremos nuestro presente económico y el dramático futuro que nos augura  un informe sobre la situación de nuestro país el FMI y su pronóstico para los años venideros.  De él entresaco una clarísima conclusión y que asevera lo siguiente: “España no ha sabido crear en los años de abundancia económica y de las ayudas europeas, empleo de calidad”. Es decir que no hemos creado a tiempo los graneros, que cuando ha llegado la plaga de nuestro monocultivo empresarial, turismo, construcción y fabricación de coches, toda nuestra abundancia ha desaparecido y nos coge sin un modelo empresarial de futuro.

 Y ahora en los años de escasez nos urgen desde todos los frentes políticos, universitarios, empresariales que creemos graneros con urgencia, es decir que seamos emprendedores y creemos empresas. Y aunque sea improvisadamente y con pocos medios (ya no hay fondos de cohesión y hay recesión mundial) lo tendremos que hacer, codo con codo, con creatividad, sacrificio y esfuerzo, todos unidos cooperando sin egoístas aspiraciones independentistas, de lo contrario y no es pesimismo lo podremos pasar muy mal. Ánimo pues y al toro.

 ( Aunque lo escribí hace dos años creo que no ha perdido actualidad)

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La inteligencia emprendedora en una sociedad española ¿inteligente?

Como estamos en peligro de crash económico y como hay que cambiar urgentemente el modelo económico-productivo desde varios ámbitos Tv, prensa, universidad, se nos invita a ser emprendedores, y ya no solo a montar empresas, sino a emprender cosas en nuestra vida que dinamicen a nuestra dormida sociedad. 

    En este sentido asistí a la interesante conferencia “La inteligencia emprendedora” (IE) del profesor José Antonio Marina de Pamplona y tomé algunas notas que comparto con los que estén interesados y tengan la paciencia de leerlas.

     José Antonio empezó su charla preguntándose:    ¿Que es una persona emprendedora? Aquella que es capaz de tener una idea, de gestarla y de llevarla a cabo. Pero emprender no solo es cosa de ideas sino también de corazón, “pues de nada vale que la inteligencia se adelante si el corazón se queda atrás”

     En este momento presente en España necesitamos tener muchos emprendedores y debe de fomentarse desde todos los ámbitos la inteligencia emprendedora (IE). ¿Pero como fomentar la creatividad?

  • Primero: Abandonando el error de que se nace con ella, pues se adquiere y se puede desarrollar a lo largo de toda la vida.
  • Segundo: Creando una sociedad inteligente (SI) que la desarrolle, pues la IE no se reproduce en la rutina, y en este sentido hay sociedades que lo hacen bien y otras que no, sociedades que crean posibilidades y ayudan a realizarlas y otras no. La persona deprimida no ve la posibilidad de crear y necesitamos sentir que sí las hay.
  • Tercero: Tener constancia, paciencia, energía. En Estados Unidos se anima a los niños a que tomen iniciativas, inicialmente parten de la igualdad pero al final potencian el triunfo de los mejores. En España no tenemos cultura emprendedora (CE) y aunque estamos en ello,  de momento nos encontramos en el puesto 25 en CE, pues se ha apostado poco por crearla, y por eso el 80% de los universitarios quieren ser funcionarios. Nuestra universidad no fomenta el emprender, no tenemos sentido práctico de lo que estudiamos e investigamos, nuestros científicos son muy buenos teóricos pero no crean patentes. No sacamos utilidad de lo que sabemos y creamos, no está en nuestra cultura, hasta tal punto que le 51% piensan que  los empresarios son explotadores y el 50% que se van a enriquecer. Profecías que al final terminan cumpliéndose. Hay que cambiar el discurso, tienen que ser innovadores y tener responsabilidad.
  • Cuarto: No tener miedos. Esa es otra diferencia con USA. En nuestro país tenemos tres grandes miedos que nos atenazan:
    1. Miedo al esfuerzo, no educamos en la cultura del esfuerzo, tenemos por tanto que prescindir de excesivas comodidades y trabajar duro.
    2. Miedo al ridículo, miedo patológico al fracaso, al que dirán, estamos demasiado pendientes de la mirada ajena. Aquí el fracaso se considera humillante y hay que callarlo  como sea y sin embargo en USA se pone en el curriculum que “se intentó montar una empresa y se fracasó”. “Lo importante no es equivocarse sino levantarse e intentarlo de nuevo, darse cuenta donde estaba el error y cambiar a tiempo. Si no se tolera la equivocación estamos en peligro”
    3. Miedo a la novedad: En un diccionario español de 1674 se definía a la novedad como cambio de costumbre que puede resultar peligroso. Ya se entiende que Unamuno dijera “Que inventen ellos”, y ya en tiempos de Felipe II, su ministro le decía “ Majestad vendemos la lana a Flandes y después les compramos las telas, y la riqueza se queda allí.”  Actualmente seguimos hacieno lo mismo.

     Cambiar la cultura es difícil y necesitamos nuevas competencias como aprender a aprender, necesitamos que nuestra sociedad sea inteligente, porque las nuevas habilidades se desarrollan en ámbitos sociales adecuados. Por ejemplo si en un grupo de amigos son proclives a la crítica al final todos hundidos.

     ¿Qué valores tiene que tener un emprendedor?

Al igual que a los militares el valor se le supone, al emprendedor se le supone que es optimista. Los pesimistas parecen que lo saben todo, y sin embargo todo lo han conseguido los optimistas.

voluntadUn emprendedor tiene  que tener capacidad de enfrentarse a los problemas. ¿De qué somos capaces? Salimos de los centros educativos con la sensación de que no podemos hacer nada.

Ser capaz de colaborar. Cuando 2000 inteligencias colaboran entre sí pueden producir fenómenos emergentes o de freno. Es necesario pertenecer y crear la inteligencia de las organizaciones.

     Y ¿Cómo hacer que las empresas y las organizaciones sean inteligentes?

     Pues lo que caracteriza a un mundo inteligente es que personas no extraordinarias, al relacionarse bien compartiendo conocimientos, crean mucho más que solas. Todo esto depende del clima, de cómo se relacionen, con qué inteligencias, del contexto… Y es que al estar viviendo en un sitio inteligente nos desarrollamos mejor. Y ahora se entiende ¡la responsabilidad que tienen los que pueden y deben hacer un ambiente inteligente!

     Pero recordemos que hace falta tener el binomio de: la inteligencia emprendedora (innovación) por un lado y la responsabilidad social (ética) por otro. Porque esta crisis nos la han creado los grandes emprendedores pero estos líderes sociales no han sido éticos.

     No debemos sentirnos insignificantes. Recordemos la clásica historia de los canteros de piedra y a los que les preguntaron ¿qué estais haciendo? Los dos primeros contestaron que tallando la piedra y el tercero dijo que estaba “construyendo una catedral”. Cuando hacemos una empresa estamos haciendo algo importante y si lo hacemos bien, dignificamos al mundo y lo hacemos más habitable. Porque además el fin último de todo lo que hacemos es porque queremos ser felices y la felicidad es la capacidad de satisfacer armoniosamente tres necesidades.

  • Pasarlo bien (bien estar): Tener nuestros placeres, seguridad…. Una vida cómoda no es una vida feliz.
  • Agradable y vinculante relación social: Reconocimiento social del trabajo realizado.
  • Emprender: Sentir que nos adueñamos de nuestra vida, que no estamos empantanados sino que progresamos y cuando sentimos este progreso queremos volver a sentir lo mismo de que hago algo bien.

    Que al final de nuestra vida podamos decir sin mentir el epitafio de Max Aub : “Digo, mintiendo: Hice lo que pude”. El mundo cambiaría si todos pudiéramos hacer esto.

http://www.youtube.com/watch?v=hwX_poSHfoI

 A la vista de todas estas ideas nos podríamos preguntar:

¿Nos entran ganas de ser emprendedores de nuestro propia proyecto de vida?

¿Es la sociedad española una sociedad inteligente (SI) que potencie la aparición de emprendedores, con sus interminables horas de TV programas del corazón, gran hermano, operación triunfo, el excesivo culto a la imagen, al fútbol..?

¿Queremos estar unidos bajo una ilusión y proyecto de país común llamado España o queremos tener para siempre 17 reinos taifas egoístas e individualistas?

Julio Terrón

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Estamos todos los seres humanos viajando en un puntito azul pálido en el universo

La fotografía que nos hizo la sonda Voyager 2 en 1990 nos dio una imagen de la tierra como un pequeño azul pálido en el Universo.
Desde que las naves y sondas espaciales nos fotografiaron desde el espacio y los satélites abrazaron nuestra tierra con multitud de misiones científicas, de comunicación, de observación, de vigilancia, la humanidad pudo y puede comprender muchas cosas. Por ejemplo que los hombres estamos solos pilotando la nave Tierra, que en nuestra vida, dependemos los unos de los otros, pues todo lo que ocurre en ella del índole que sea, está relacionado en sus causas y efectos.
Todos los estudios que está permitiendo esta tecnología, tienen el denominador común de crear visiones sistémicas y relacionadas (ver la tierra como un todo), y por tanto nos debería ayudar a cambiar muchos modelos mentales que tenemos de consumo, soberbia, egoísmo, individualismo, pues formamos una gran familia que vivimos y compartimos un mundo grande, pero de recursos limitados.
De esta manera se comprende que los recursos no son solo de unos pocos países ricos, que todos tienen derecho a ellos, y que es fundamental gestionarlos de forma sostenible y generosa, se comprende que los efectos climáticos no reconocen límites artificiales de las fronteras que hemos creado en los mapas de geografía en nuestra casa común y se comprende que de momento este planeta azul es el único lleno de vida biodiversa que conocemos, y que sin embargo hay cada vez más zonas desérticas aunque miremos para otro lado.
imagesCon Carl Sagan (astrónomo ya fallecido en 1996) y su maravillosa, sensible y motivante serie “Cosmos” me inicié en el amor de estos temas. En la serie en un capítulo te recordaba que estábamos todos hechos del mismo polvo de las estrellas, en otro que los humanos somos el medio para que el cosmos se conozca así mismo, o que un hombre encierra todo el misterio del universo y que cuando desaparecía, desaparecía un universo entero. Me ayudó a sentirme planetario, ciudadano del mundo, y a sentir que la poda del Amazonas era algo mío que se perdía, y que lo mejor que podía hacer es aportar lo que pudiera por su conservación para generaciones futuras.
En aquellos años para conciliar los intereses de nuestro entorno vivencial local, con el macro mundo global, se acuñó el término GLOCAL para una nueva forma de pensar, es decir piensa GLObalmente y actúa LOCALmente, término que no acabó de calar, porque la gente decía que bastantes problemas tenía en su vida cotidiana como para preocuparse del Amazonas, del Antártico o de las ballenas azules.
En nuestra pequeñez de miras, parecía como si lo que ocurriese a nivel global nunca llamaría a nuestra puerta y mucho menos éramos culpables. Pero las crisis de todo tipo, económicas, políticas, sociales, ambientales se han presentado (lo creamos o no) y solicitan de nuestro humilde esfuerzo. Si algo tiene de bueno la tan cacareada crisis actual es que, deja que descanse un poco al planeta, en consumo, contaminación y está haciendo que la parte pensante de ella (los humanos) empiecen a ponerse las pilas buscando otro modelo de comportamiento menos agresivo y de futuro para todos.
Quiero hacer hoy un homenaje a mi amigo Carl (lo siento como amigo, aunque no lo conociera, por todo lo que he recibido de él, adjuntando un video sobre el pequeño punto pálido azul que es la tierra y las pasiones e historias pasadas que encierra en su larga historia, que fija nuestro presente, para que nos demos cuenta todo lo que debemos agradecer, valorar y ayudar en esta tierra que disfrutamos.
No, no leas el texto que sigue (lo aporto para que se comparta), mira mejor el video y déjate llevar por los mensajes, la cadencia de su voz, por la música y por las imágenes de la tierra
En 1990 la sonda Voyager2 a punto de salir de nuestro sistema solar, nos hizo una última foto. Entonces pudimos ver la imagen más lejana de nuestra tierra a 6000 millones de kms. Vimos el más distante punto que quizás no tenga interés, pero para nosotros tiene interés pues es nuestro hogar, eso somos nosotros
En él están todos los que amamos, todos los que conocemos, todos de los que has oído hablar y todos los seres humanos quienes fueran, que han vivido sus vidas.

Contiene :
• El conjunto de nuestra alegría y sufrimiento, miles de religiones, ideologías y doctrinas económicas.
• Cada cazador y cada recolector, cada héroe y cada cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y plebeyo, cada joven pareja de enamorados, cada madre y cada padre.
• Los niños con esperanza, inventores y exploradores, cada forma de moral, cada político corrupto, cada superestrella, cada líder supremo, cada santo y pecador de la historia de nuestra especie.
• Una mota de polvo suspendida en un rayo del sol, la tierra no es más que un pequeño grano que forma parte de una vasta arena cósmica.
• Piensa en los ríos de sangre derramados por cientos de generales y emperadores para conseguir la gloria y ser los amos momentáneos de una fracción del punto, piensa en las crueles visitas sin fin que los habitantes de una esquina de este pixel, han hecho contra los apenas distinguibles habitantes de alguna otra esquina.
• Piensa en la frecuencia de sus males entendidos, la impaciencia por matar de los unos a los otros, la generación de fervientes odios.
• Piensa en nuestras posturas, nuestra presunción imaginada, la falsa ilusión que tenemos de tener un lugar privilegiado en el universo, que son desafiadas por este pálido punto de luz, mota solitaria en la inmensa soledad cósmica, en toda la extensión de la oscuridad.
• No hay ninguna pista de que la ayuda vendrá de otra parte.
• La tierra es el único mundo conocido hasta el momento capaz de albergar vida. No existe otro lugar al menos en el futuro cercano al que nuestra especie pueda navegar, visitar sí, pero establecerse, aún no, nos guste o no.
Se ha dicho que la astronomía es constructora de carácter y humildad. Quizás no exista mayor demostración de la locura humana que esta imagen distante de nuestro diminuto mundo. Par mi, recalca nuestra responsabilidad de compartir más amablemente los unos con los otros para preservar y cuidar ese puntito azul pálido, el único hogar que hemos conocido.
Dime ahora o mejor piensa, si ya has terminado de verlo, si no te han entrado ganas de relativizar los temas que te agobian, de ser mejor persona y de compartir los días de existencia y lo mejor de tu vida con los demás, para mejorar en lo posible a los tripulantes y a la nave tierra.

P.D: Querido Carl Sagán, en mi blog “ Un mar de miradas” me sumo al homenaje que te mereces. Todavía se me pone la piel de gallina escuchando tu voz y la música que le pusiste a la serie. Sigues vivo y tus palabras resuenan como un pequeño Big-Bang en el cosmos de nuestras ideas y sentimientos.

Julio Terrón

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Erase una vez en el país del que más da

Erase una vez en el país del que más da

Con esas palabras solían empezar los cuentos que me contaba mi madre cuando era pequeño. Así, quiero ahora empezar esta reflexión, con una historia-cuento con moraleja final.

“Erase una vez un pequeño país lejano donde reinaba un monarca noble y justo. Su reino estaba lleno de viñedos y las 15.000 familias, que en él habitaban, se dedicaban a la fabricación de vino, ganando suficiente dinero como para vivir cómodamente, pagar los impuestos y darse algunos lujos.

Hacía ya varios años que este monarca, al que no le gustaba la obligación de los impuestos, tuvo la gran idea de abolirlos. Como única contribución para solventar los gastos del estado, pidió a cada uno de sus súbditos que, una vez al año, se acercaran a los jardines del palacio con una jarra de un litro del mejor vino de su cosecha y lo vaciaran en un gran tonel. De la venta de esos 15.000 litros de vino se obtendría el dinero necesario para el presupuesto de la corona y los gastos de salud y de educación. La noticia fue proclamada, hubo una gran alegría y en todas las casas se alabó al rey.

Y llegó el día de la contribución. En todos los lugares, a lo largo de  esa semana,  los habitantes se recordaban unos a otros no faltar a la cita. Desde temprano, empezaron a llegar de todo el reino los jefes de las familias con su jarra, que vaciaban en el tonel; después el tesorero colocaba en su solapa un escudo con el sello del rey.

A media tarde, cuando el último de los campesinos vació su jarra, el enorme barril de 15.000 litros estaba lleno. El rey estaba orgulloso y satisfecho y, al caer el sol, el pueblo feliz se reunió en la plaza frente al palacio; el monarca salió a su balcón aclamado por su gente.  El rey mando a buscar en una hermosa copa de cristal una muestra del vino recogido. El soberano les habló y dijo:

-Maravilloso pueblo de Uvilandia, tal como imaginé, todos los habitantes del reino estáis hoy en la plaza. Quiero compartir con vosotros la alegría de la corona al constatar que la lealtad del pueblo con su rey es igual que la lealtad del rey con su pueblo. Y quiero brindar por vosotros con la primera copa de este vino, que será sin dudas un néctar de dioses, la suma de las mejores uvas del reino, elaboradas por las mejores manos y regadas con  el amor de un pueblo.

Todos lloraban y vitoreaban al rey. Uno de los sirvientes le acercó la copa y éste la levantó para brindar por su pueblo.  Pero la sorpresa detuvo su mano en el aire, pues el rey notó  que el líquido era transparente e incoloro; lentamente lo acercó a su nariz, y confirmó que no tenía olor ninguno. Catador como era, llevó la copa a su boca casi automáticamente y bebió un sorbo. ¡El vino no tenía gusto a vino, ni a ninguna otra cosa!, era inodoro, incoloro e insípido.

Fueron llamados los alquimistas del reino para analizar la composición del vino. La conclusión fue unánime: el tonel estaba lleno de agua, purísima agua y ciento por ciento agua. Enseguida el monarca mandó reunir a todos los sabios y magos del reino, para que buscaran una explicación para este misterio. El más anciano de sus ministros se acercó y le dijo al oído:

– ¿Milagro? ¿Conjuro? ¿Alquimia? Nada de eso, vuestros súbditos son humanos, majestad, eso es todo.

-No entiendo – dijo el rey.

Pues nada, de alguna manera no prevista ni organizada de antemano todos pensaron de forma callada e individual en echar agua, porque total “que más da”, por litro de agua en 15.000 litros de vino nadie lo iba a notar. El problema fue que todos pensaron lo mismo.

la foto 9Vivimos los españoles en un país de cuento, nos dimos una democracia y surgieron todos los sueños de cambio y el firme deseo de abandonar de una vez por todas los fantasmas del pasado, los rencores, las divisiones, lo gris y cutre de nuestra vida. Surgió el color, la alegría, las ganas, el codo con codo…

Ahora después de 30 años, a la hora de recoger la cosecha del estado del bienestar, de beber la copa de lo que aportamos todos para el sostenimiento de esta gran España que ha ganado el mundial de fútbol, todo es insípido, nada tiene color, flota la tristeza de los 4 billones de euros que debemos, a los jóvenes se les llama la generación perdida, los políticos no valen un duro, no saben, ni pueden ni quieren ejercer un verdadero y justo liderazgo, y además ya nadie cree en ellos, y se ha perdido el perfume y el aroma de la motivación y el entusiasmo.

Para saber cómo hemos llegado hasta aquí, no hace falta llamar a los sabios del reino.

Hemos abusado todos del !Qué más da! Que mas da engañar a hacienda, qué más da comprar todo  lo extranjero y nada de aquí, que mas da no ser ético y honrado, que mas da no creer nada, que mas da estar en paro y seguir trabajando en negro a escondidas, que mas da comprar coches lujosos, que mas da vivir por encima de nuestras posibilidades, qué más da que mi inmaduro hijo lo hagan concejal con 22 años y le den 3000 euros, que mas da robar, qué más da que nuestro aceite se lo lleven los italianos a granel y lo vendan caro como suyo, qué más da que mi partido prevarique y sea corrupto, mienta, pues lo seguiré votando porque me interesa no perder lo que me da, qué más da que tengamos 17 insolidarios e insostenibles reinos taifas, que mas da comprar productos robados, que más da ver el “Sálvame o la Noria de Tele 5, que más da… !Qué más da nada porque la vida es corta y que me quiten lo bailao!

Ahora nos miramos la cara en la plaza del pueblo, extrañados, indignados sin explicarnos que ha pasado. Yo particularmente quiero leer el cuento que empiece “ erase una vez un país del nunca jamás donde los ciudadanos prometieron no actuar más con el ¡qué más da!.” Porque es mentira, todo importa, y la suma de 45 millones diarios del que más da, es el sin futuro y el abismo social.

Revisión: Este artículo fue escrito en 2013, ahora en 2016 como ha cambiado bastante la conciencia de lo que ha pasado y de la profunda crisis que nos ha llegado quisiera añadir:

La solución a todo lo expuesto y sus consecuencias, es que “no nos puede dar nada igual”,  que hay que recuperar la ilusión, el compromiso, la honradez, los valores éticos, saber que tu pequeña aportación ( buen vino y no agua) es fundamental para el bien de todos, que tenemos que ser héroes anónimos, porque aunque nadie nos vea, tú te ves y el país se resiente. No más ideologías excluyentes, más trabajo y más pasión ilusionada. Solo así podremos levantar el país, siendo un ciudadano con mayúsculas.

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